Agenda 21Gobierno del Estado de Sinaloa  PURO-SINALOA Instituto Sinaloense de Cultura     

Relucientes y rechinantes, ovacionan 5 mil culichis a Aterciopelados en Las Riberas

* Otra gran  noche viven en el Festival Cultural Sinaloa 2017

Foto BBB 1682

 

Culiacán, Sin., sábado 11 de noviembre de 2017

Comunicado de prensa No. 1127

 

Relucientes y rechinantes, como en los noventa –su gran época-, el dueto colombiano Aterciopelados, fue ovacionado esta noche por las más de cinco mil almas que se congregaron en el Parque Las Riberas de esta capital, para corear sus grandes éxitos, escuchar su mensaje de fraternidad y de amor a la vida y cantar a las enormes coincidencias que nos unen a los mexicanos con los colombianos.

El dúo, con su banda, se presentó en una de las grandes noches de fiesta pop, para los grandes públicos, del Festival Cultural Sinaloa 2017, que organiza el Gobierno de Sinaloa a través del Instituto Sinaloense de Cultura, que tiene en su oferta un abanico que congrega tanto las expresiones más exquisitas del arte como la de carácter popular, de los recintos sagrados al arte callejero, tratando de dar a los sinaloenses algo de todos.

Andrea y Héctor, quienes se presentan además este domingo a las 19:00 horas, en la explanada del Museo Trapiche de Los Mochis, abrieron con el pie derecho la noche y durante hora y media se mantuvieron firmes, si no en crescendo, entre coqueteos con adaptaciones de letras, que hablaban de Culiacán y de su río y canciones mexicanas que daban fe de su amor por México.

Temas como Maligno, con el que abrió, Baracunátana, El álbum, Rompecabezas, y su tributo obligado al gran Juan Gabriel, He venido a pedirte perdón, entre las ovaciones y coros de la multitud y gentes bailando en las orillas.

Acompañados con proyecciones de video, vestidos con atuendos coloridos y tocados luminosos, siguieron con Soy la semilla nativa –que habla de nuestra identidad latina-, Cosita seria, Que no sea yo, Yo amo mis piernas (un llamado a respetar nuestro cuerpo  y  a hacer con lo que tenemos lo mejor que podamos), y Re, un homenaje a Café Tacvba, de profundo aire latino.

Le siguieron con Bolero falaz, Luz azul, y se despidieron –o hicieron como si se despidieran- con Florecita rockera, pero el público los devolvió con un enorme llamado de ¡Otra, otra!

Y regresaron y cantaron tres más: Candela, Mátenme porque me muero (otro tributo al rock mexicano, esta vez de Los Caifanes) y, arrancherada y oportuna, se despidieron (ahora sí) con La estaca: Y “¡Adiós, que te vaya bien: / Que te muerda un perro, / que te parta un rayo, / que te destripe un tren!…”

Pero no sin antes repartir al vuelo algunos souvenir arrojados al público, que se los disputó antes de brindarles una larga, larga ovación.